jueves, 6 de septiembre de 2012

TOQUÉ FONDO


¡¡¡¡Caminante!!!! ¡¡¡¡¡Caminante!!!. De repente veo que toda mi carpa tiembla como si algo o alguien la estuviera sacudiendo. Me levanto rápidamente y rápidamente también me saco los auriculares de mis oídos porque estaba muy ensimismado escuchando mi teléfono-radio en la web radio que me seleccionaran para que me acompañe en la formación de mi Entrenamiento de la Vida Espiritual. Salgo raudamente por  la puerta de mi carpa y veo que mi Monje Espiritual está sacudiendo la carpa como loco.¡¡¡¡¡Heheheheheh ¡!!! Monje Espiritual ¿qué esta haciendo? ¿Me quiere destruir el “rancho”?. Se detiene y con una amplia sonrisa, como si no pasara nada, me dice.¡¡¡Caminante hace diez minutos que te estoy llamando y como no me respondía pero me di cuenta que estabas ensimismado con tu música tuve que llamarte la atención de otra manera!!!!  Pero Maestro ¿a Usted le parece que esta es forma de venir, de llamar y de buscar mi atención? Yo pensé que ya no venia más; todo este tiempo sin saber de Usted, si estaba vivo o estaba muerto; si vendría a continuar con mi Entrenamiento o si vendría otro;" me pare" que me están agarrando de estúpido y me hacen esperar como un idiota. Mi Maestro me escuchaba atentamente. Además estuve día a día esperándolo prendido a mi teléfono-radio, no hice nada en mi carpa, escuche música todo el tiempo, realice mis ejercicios hasta por ahí no más y revise mis enseñanzas en forma salteada porque mi teléfono-radio me absorbió de tal manera que ni ganas tenía de leer nada, así que……. Me interrumpió. ¡¡¡¡Caminante tráeme tu Bitácora de Campaña!!!! ¿Qué Maestro? ¡¡¡Te estoy pidiendo que traigas tu Bitácora de Campaña!!!! Entre a mi Carpa y del fondo de mi mochila saque mi Bitácora de Campaña. Se la dí. La abrió, recorrió sus páginas, se detuvo en algunas y luego siempre con su dulce sonrisa me la devuelve y me dice.,¡¡¡¡Siéntate Caminante vamos hablar muy seriamente ahora!!!! Pensé ¿muy seriamente, estará enojado, pero con esa sonrisa que tiene no demuestra que este enojado? Me senté.¡¡¡¡Caminante, la Dimensión Espiritual es muy importante conocerla y hacer de su existencia una cotidianeidad es fundamental en tu preparación para eso es necesario tener la ACTITUD apropiada y adecuada para encarar el viaje hacia su conocimiento. Tu Bitácora refleja exactamente la ACTITUD NEGATIVA que todavía tienes porque no has registrado nada día por día en este tiempo en que yo no vine! Quise retrucar y me paró con un firme ademán de alto, y siguió ¡¡¡¡Estuviste “agarrado” y prendido a tu teléfono-radio esperándome y no haciendo nada de lo que te pedí que hicieras o por lo menos que lo intentaras; además descuidaste el cuidado de tu carpa que se ve en el desorden que hay en ella; además fuiste perdiendo la responsabilidad de ESTAR ALERTA de estar atento a mi venida, ni siquiera te has preocupado por saber dónde están tus animales protectores, Wolf y Cóndor, que hace días ya no están con vos y es FUNDAMENTAL  que ellos siempre estén junto a vos. Es evidente que presintieron algo y se fueron esperando a que las condiciones propicias para su venida se establezcan. Tu enojo para conmigo demuestra que estuviste todo este tiempo PENDIENTE DE MI, en realidad DEPENDIENDO DE MI, si venía o no venia y cuando viste que me demoraba llego un momento en que ya no te importó si venia o no venia!!!! Salte de bronca y le grite: La culpa es suya, es de Ustedes, que me dieron un teléfono-radio que me ENVICIO con su música CONSTANTE sin final y siempre dinámica. Yo estuve mucho tiempo Maestro sin ver a nadie salvo a mis Maestros que me entrenaban y a mi esposa que tuvieron la amabilidad de traerla; VIVÍ EN SILENCIO durante mucho tiempo, solo, sin escuchar música desde que saliera de mi Pueblo para este viaje formativo y transformativo. Usted me da ese aparato y mi vida cambia totalmente hasta el punto de que no puedo sacar mis auriculares de mis oídos porque no quiero estar sin sonidos, sin música, sin compañía y esas múltiples voces de los artistas musicales me hacen sentir que estoy en otro mundo y más acompañado. Sí mi Maestro Espiritual es cierto descuide mis anotaciones, mejor dicho, no anote nada , no hice nada en mi Bitácora como Usted me lo había propuesto; es cierto, lo espere    y lo espere hasta el punto que me desespere porque no estaba conmigo y me metí de lleno en la música y NO LO ESPERE MAS o mejor dicho es como si me hubiera dicho a mi mismo con la acción “ Ma si, que venga cuando se le de las re mismísimas ganas” y me quede en una ACTITUD como de zombie, colgado en la nada o mejor colgado de la interminable secuencia de la web radio que ya me había dominado totalmente. Es cierto mi querido Maestro mi ACTITUD inicial se desvaneció, perdí mi responsabilidad y cambie la ADICCIÓN  a Usted con la ADICCIÓN  a la música de mi web radio en mi teléfono-radio. Baje la cabeza y una angustia me cerro la garganta. Había terminado todo para mí. Mi entrenamiento no podía seguir así porque había retrocedido años luz en estos días de ausencia de mi Maestro Espiritual en mi Entrenamiento. Tenía bronca, angustia, dolor, vergüenza, impotencia. Empecé a llorar desconsoladamente, no tenia el valor de levantar mi cabeza y mirar a mi Monje Espiritual. Lloré como nunca lo había hecho en toda mi vida. Estaba todo perdido. Arruine mi Entrenamiento no era merecedor de seguir con el. Deje que una ACTITUD NEGATIVA  se arraigara en mi mente y que se trasladara a mi acción perdiendo todo lo que tanto me había costado conseguir. No podía mirar a mi Maestro. El llanto era tremendo, todas mis angustias acumuladas, todos mis fracasos acumulados, todos mis sueños no cumplidos, todos mis hábitos erróneos y todas las estructuras negativas acumuladas durante el transcurso de toda mi vida me produjeron un DOLOR  INTENSO en mi  ALMA. No era un dolor físico ni mental era un dolor tan profundo y tan adentro que no se siente en ningún “lugar “del cuerpo  ni de la mente. Se siente en “otro lado”. Ese dolor sentía mientras estaba sentado frente a mi Maestro con la cabeza gacha y llorando desconsoladamente. Mi pecho se agitaba tanto que parecía que iba a explotar; mi cabeza estaba aturdida y sin poder ubicarse ni en tiempo ni espacio. Me sentía en el medio de la nada, desgarrado, a tal punto que me importaba un bledo si esta situación me mataba o me enfermaba de algo mental o se detenían mis órganos vitales. Empecé a balbucear algo que yo mismo no me entendía; algo que venia desde lo más profundo de mi, subía por mi garganta y se expresaba con palabras mediante mi boca, venía desde la profundidad de mi alma, de mi espíritu, pues era como que otra entidad en mi, totalmente desconocida, hablara por mi. Primero fue algo leve, intendible, luego fue tomando más fuerza hasta que en el medio de toda la intensidad de mi llanto surgieron las palabras que querían salir ¡¡¡¡¡Perdóneme mi Maestro Espiritual, perdóneme y ayúdeme a volver a mi Camino ¡¡!!!¡¡¡¡Perdóname Dios mio por no tener la altura que tu Diseño Divino me pide ¡!!! ¡¡¡Perdónenme mis Maestros anteriores por fallar en la aplicación eficaz de sus enseñanzas!!!!! ¡¡¡¡¡ Perdóname esposa querida por no saber valorizar el enorme sacrificio que estas haciendo tan lejos de mi manteniendo nuestro hogar vivo, sano y creciendo, perdóname amor mio por esta grave falta a nuestro amor!!!!! ¡¡¡¡Perdónenme queridos hermanos de especie y a mis queridos hermanos cósmicos, de lejanas tierras en el espacio, por ser un mal ejemplo de actitud y responsabilidad!!!!! Me quede así hasta que mi llanto termino, hasta que mi respiración se sereno, hasta que mi mente se aclaró y hasta que tuve la voluntad de levantar la cabeza para ver a mi Maestro Espiritual. No estaba. Se había ido. En su lugar y sobre una piedra había un papel amarillento. Lo tome en mis manos, lo abrí y lo leí. Se me volvieron a humedecer los ojos pero una alegría empezó a brotar en mi alma cuando empecé a leer lo que estaba escrito “MUY BIEN HECHO CAMINANTE. MUY BIEN HECHO”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario