martes, 22 de mayo de 2012

TÉCNICA MAITHUNA: CARICIA - PENETRACIÓN

Corazón sensible
Fue realmente doloroso, angustiante y casi hasta un punto intolerable en todo sentido realizar la práctica de los cinco escalones de la técnica maithuna que mi Monje Guerrero me está enseñando. Toda mi cultura, mis creencias religiosas, morales, sociales etc.etc, etc. se pusieron a prueba y hasta lucharon contra ideas realmente fantásticas y fabulosas de un nuevo orden físico, mental y espiritual. Tuve la experiencia de sentir caer barreras arraigadas en mí que lucharon hasta el fin por seguir controlando mi mente y justificando sufrimientos, dolores y hasta la posibilidad de abandonar todo por no producir cambios en mí. Solo yo se lo que pase y estoy pasando con la práctica INDIVIDUAL Y SOLITARIO de esta nueva forma de enseñanza y aprendizaje; pero saben que, ¡vale la pena carajoooooo!  ¡Vale! como dicen mis amigos gallegos de mi pueblo. No les digo que tengo totalmente incorporada la práctica porque todavía estoy sufriendo con mi lucha interna entre lo que no quiere cambiar o modificarse y las nuevas ideas que pujan por el crecimiento pero les aseguro que poder entusiasmarse en el fragor de esa lucha para lograr crecer y superar obstáculos, mentales en este caso, me da una visión realmente más humana y más comprensible del Diseño Divino que hay en mi, y en ustedes, y que podemos lograr FUNDAMENTALMENTE hacernos ricos en todas las dimensiones posibles para lograr nuestras conquistas. ¿Están de acuerdo? ¿Han experimentado la técnica hasta ahora para saber expresar un pensamiento que los marque como que están creciendo? 22.05.2012. Bitácora de Campaña.-
                       Anoche  dentro de mi carpa fue un hervidero de energías.  Para poder INICIAR las prácticas del maithuna  tuve que apelar a todos los conocimientos adquiridos con mi Monje Maestro, más de una vez me sentía tocándome el circulo blanco que tengo impreso en mi pecho a la altura del corazón buscando las ayudas en esos conocimientos para lograr hacer lo que tenía que hacer, y me ayudaron, sirvieron. Todo lo que aprendí y lo que estaba aprendiendo se juntaron en  un mar de energías dispuestas a formarme y templarme en el calor de sus fuegos. Fue una noche muy intensa. Tal vez eso fue lo que me hizo levantar mucho más temprano, hacer todos mis ejercicios, mi meditación, vestirme con mi hábito ninja y ESPERAR a mi Monje Guerrero para la enseñanza mucho antes que él se hiciera presente. ¡Muy buen día Monje Guerrero! ¡Muy buen día Caminante! me respondió con una sonriente mirada y también sorprendido por el adelanto de mi parte a esperarlo a él. ¡Veo que estás con ganas de aprender rápido lo que queda de la técnica! ¡Si Monje Guerrero! En realidad no se si era por eso; pero era evidente que había en mi una ansiedad muy especial como si estuviera esperando algo especial. Mi Voz Interior algo me decía; me lo dijo anoche. “Caminante mañana será un día muy especial para vos disfrútalo al máximo”. Estaba ansioso y mi Monje Guerrero se dio cuenta. ¿Empezamos con la parte final de la técnica Caminante? ¿Parte final?  Me pregunte. No me dio tiempo a sufrir con las otras preguntas que se agolparon en mi mente.-                           
¡Caminante, el  sexto escalón de la técnica maithuna es la Caricia!  El cuerpo humano tiene muchas regiones, partes, o centros, no importa su denominación que son más sensibles a los diferentes toques, presión o caricias. Debes conocer como reaccionan primero en tu propio cuerpo para luego conocer las reacciones en los cuerpos de los demás para lograr así un control  sobre el estado  emocional tuyo o de la persona con la que estás vinculado. Una forma de respirar profunda, un gemido, una sonrisa, un movimiento corporal específico puede indicarte el acierto o el error en la aplicación de la caricia. Todo ser humano NECESITA que se lo acaricien, y eso lo comparte con muchas especies animales,  y aunque no se den cuenta o no te des cuenta, siempre se está pidiendo una caricia para sentir que todavía están vivos y que su capacidad emocional no se ha perdido. La cuestión viene en que  todos ELEGIMOS o ACEPTAMOS a determinadas personas para acariciar o dejarnos acariciar. Por eso Caminante debes prestar mucha atención para adquirir la capacidad de determinar que sos vos  el elegido o el aceptado para que esas caricias sean dadas y den sus frutos, tus frutos. No es lo mismo la caricia dada a una mascota, que a una planta, que a un padre a una madre, a una amante mujer, a un amante hombre que el dado a un ENEMIGO. ¿Qué Monje Guerrero? ¿Acariciar a un enemigo? ¡Si Caminante, es difícil, pero no imposible,  pero solamente la persona que va a realizar la caricia debe determinar cuándo, cómo y dónde va  acariciar. Aquí no hay reglas. Es una decisión personal. ¡De acaaaaaa! Le dije mentalmente a mi Monje Guerrero. Espero no me haya leído el pensamiento pero es evidente que todavía me falta muchísimo para llegar a ciertos niveles. Jesús  ya lo había dicho hace tres mil años “Amen a sus enemigos” ¿Y?  ¡Caminante el séptimo escalón de la técnica maithuna es la Penetración! ¿Penetración  maestro? me salió del alma. No tanto preocupado por lo que podía enseñarme y aprender  sino que –lo –que –me –pre-o-cu-pa-ba- e-ra –la PRACTICA. ¡Si Caminante la Penetración! Me lo dijo con emoción neutra y en su mirada no reflejaba nada que me inspirara algún tipo de actitud especial, entonces, me dije, vamos a la penetración. ¡Caminante la penetración es el punto máximo de la utilización de la técnica maithuna! Más me enseñaba más aumentaba mi angustia y mi duda mental ¿y mi práctica? Me paró en seco, oí el rugir de su voz... ¡Caminanteeeeeee! ¡Estas para aprender cuestiones muy importantes y decisivas en  tu vida y en la de cualquier humano entonces poné toda tu atención a mi enseñanza y toda tu angustia te la tragas o la transformas en entusiasmo! ¿nos entendemos Caminante? Moví la cabeza en forma afirmativa, no podía contestarle pero me centró nuevamente en su atención. Aquí, en la penetración, se unen, se funden el encuentro sexual con el encuentro genital. Es aquí donde todos los escalones se fusionan en la búsqueda del máximo  placer que los cuerpos pueden dar acompañados por los instrumentos más profundos de sus respectivas mentes. No es simplemente entrar en el cuerpo del otro buscando una descarga, eso va a ocurrir no debe ser  la finalidad,  sino que es buscar en la penetración del otro y en el penetrarse por el otro la máxima felicidad humana que pueda lograr rompiendo todas las barreras y tabúes que todavía estén en sus estructuras mentales y que repercuten frenando al cuerpo y anulándolo en su máxima demostración .El secreto de lo anterior esta en contener el orgasmo. Es ir, ambos, despacio, con calma, aumentando el tiempo gradualmente, manteniendo la tensión buscando la felicidad rompiendo barreras, no numéricas sino energéticas,  fruto de concesiones dadas a muchos NO. Cuando superas la búsqueda de la descarga Caminante la vida surge y se manifiesta de una forma extraordinaria, empiezas a VER en el entorno de ambos percepciones visuales realmente hermosas, imágenes de mucha luz y formas agradables  nunca experimentadas. Es el resultado de la interacción de las energías de ambos con la más poderosa energía del Universo, el Amor. ¡Bueno Caminante hasta aquí llegamos con tu enseñanza de la técnica maithuna ahora DEBES practicar toda la técnica para EMPEZAR a adentrarte en los misterios de su utilización! Lo mire fijamente y le dije: Querido Monje Guerrero usted sabe que lo aprecio mucho y que jamás consideraría ofenderlo por ningún motivo; pero la técnica mahituna , ahora aprendida en su totalidad, me exige algo que no puedo hacer. Que no estoy en condiciones de hacer mi querido maestro. Yo estoy solo, no está mi compañera  conmigo a la que amo profundamente. Solo no puedo tener el dominio total de la técnica y pensar en una práctica con  Usted mi querido Monje Guerrero  no está en mi naturaleza. Yo acepto que el amor se manifieste de todas las formas posibles y con los objetos de amor que cada uno considere; pero mi querido maestro yo ya tengo mi lugar en el amor y la persona con  la que envejeceré disfrutando del mismo. Para que le dije esto. Mi Monje Guerrero soltó una carcajada como nunca lo había visto. No podía estar de pie, se doblaba sobre su vientre, era tan grande el ataque que me pareció que se moría. ¡Caminan…….! ¡Caminanteeee! No podía ni hablar hasta que hizo un esfuerzo sobrehumano, respiro profundamente y me dijo... ¡Caminante, esta conversación no da para más. Ve a tu carpa, confía en mí, confía en tu maestro anterior, confía en la Inteligencia que te trajo a esta preciosa aventura de vida y por sobre todo confía en la Gran Energía del Amor. Ve y acuérdate de lo que te dijeron “Caminante, mañana será un día muy especial para vos. Disfrútalo al máximo”! Me di vuelta y me dirigí a mi carpa. Una tenue luz roja titilaba dentro de ella y coloreaba  su lona de un suave color rojo su interior. Yo me acercaba lentamente, con una gran lucha dentro mío, con angustia, con miedo intente correr la lona de entrada, no podía hacerlo, no DEBIA hacerlo desde lo más profundo de mi amor; pero mi voz interior me grito sobrepasando todo este estado de animo ¡HACELOOOOO CAMINANTE! ¡HACELOOOOOO!. Fue más que una orden.  Levante la lona  y vi en la hermosa alcoba que era ahora mi carpa a una mujer de rodillas, con su cuerpo desnudo y bronceada con la tenue luz roja  que salía de mi candil. Cuando entre la volví a ver bien. Estaba de rodillas inclinada hacia adelante como una reverencia. Yo quería irme pero en ese momento  la veo que empieza a levantar su torso lentamente hasta erguirse totalmente pero aun de rodillas. No pude contener mi llanto. Me acerque y la bese con toda la dulzura y el amor contenido en mi cuerpo, en mi mente y en mi espíritu. Era mi esposa.-

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