lunes, 7 de mayo de 2012

EL SAGRADO ARTE DE CEBAR MATE

                                                  Ya más tranquilo y en paz conmigo mismo para seguir haciéndome rico en todas mis dimensiones y hacer que mis cosas ocurran porque había aprendido que el tener miedo no me disminuye, ni me transforma en un ser despreciable y mucho menos en una escoria humana como muchas veces me sentí pagando con salud, felicidad y tiempo el ser "fiel" a principios culturales que no llevan más que a crear hombres y mujeres infelices cuando hay otros saberes que engrandecen a la condición Humana porque justamente reconocen la capacidad del Ser Humano de trascender todos los niveles emocionales y llevarlos al punto que uno más desea, les decía que esto me trajo una profunda paz, por eso ya entradita la tarde lo invite a mi Maestro Guerrero ¡ a tomar mate!. Tuvimos que,alejándonos uno de otro porque así lo requiere el aprendizaje, acomodarnos de otra manera el hábito en la parte que cubre toda nuestra cara para poder hacerle un "lugar" un "agujerito" por donde pudiera pasar la bombilla por donde mi Maestro succionaría el revitalizante liquido que nuestro mate es. Creo que nunca nos veremos las caras. Eso me puso un poco triste. Siempre he sido una persona de ver caras; pero también hay personas que respeto y quiero y que nunca les vi la cara personalmente, si en fotos, en vídeos , en películas pero cara a cara nunca.Tal vez sea una manera de revalorar a los demás en la distancia, en el anonimato, en la privacidad. Es como decirles¡Te quiero, te aprecio, te respeto, te sigo en tus ideales aunque nunca en mi vida pueda verte el rostro y conocerte así!. Nos pasa a muchos con Jesús, con Mahoma, con Buda, con vos mismo y sin embargo cuántos de esos seres "sin rostros" influyeron en nuestras vidas. Mi Maestro Guerrero me escuchaba atentamente mientras yo pensaba en voz alta y simultaneamente estaba preparando mi mate, antes me ayudo hacer un pequeño fuego y a buscar un poco de buena leña para el fuego y calentar la pava (se sorprendió, lo note en su mirada y en un movimiento inconsciente de su cuerpo, cuando le  dije que a ese recipiente donde poníamos a calentar agua le llamábamos pava) creo que se sonrió mucho para sus adentros.Lo dejé encargado del calentamiento del agua. Maestro Guerrero usted vigile que el agua no hierva, cuando oiga que el agua empieza a calentarse saque la tapa de la pava y vea si hace globitos, si eso ocurre tome la pava y vuelque un poco de agua en la tierra, si  hace de  una, es decir de entrada,  la caída del agua caliente un hoyito en la tierra ,el agua ya está lista. ¡Lo maté!. Se quedó mirándome como extrañado por tanto ritual y tan raro; pero se puso hacer lo que le decía. Yo preparaba el mate.Saque de mi mochila todo mi equipo de mate. Mi mate galleta, la bombilla, la bolsita de yerba mate que la cuido como oro porque si se me termina donde consigo más, por eso que uso el método que usaban (y usan todavía) mis paisanos de secar la yerba usada al sol y volverla a tener disponible para otra cebada. Trucos de la necesidad. La pava estaba recién puesta al fuego tenía tiempo para enseñarle a mi Maestro Guerrero el Arte de Cebar y Tomar Mate.Lo miré fijamente y le pregunte : Maestro Guerrero ¿Tomó mate alguna vez en su vida? Me miró desconcertado pero también con mucho respeto hacia este nuevo y extraño rito para él. Me di cuenta que jamás en su vida ni siquiera había oído hablar del mate. Claro me dije a mi mismo ¡Si nunca existió un Ninja de mi Pueblo! ¡ Si hubiera existido, hoy el Arte del Mate  se conocería tanto o más que todas las artes marciales del mundo!¿Quiere aprender algo sobre el mate? Me miró con una mirada sonriente porque se dio cuenta que acentué mucho más de lo debido el hecho de que yo le iba a enseñar a él  aunque sea por única vez. Preste atención Maestro Guerrero y vos también. Le mostré mi equipo. Esto se llama mate, el mío es un mate galleta. Esto bombilla; la pava ya la conoce es  en la que se calienta el agua; esto que tengo en ésta bolsita se llama yerba; esto que tengo en otra bolsita es azúcar y esta bolsita tiene un montón de "yuyito"  que le pongo al mate para hacerlo más a mi gusto( aquí los gustos son de cada uno). Es una mezcla de cedron, poleo, menta, paico y buscapina. Mi Maestro Guerrero estaba sorprendido , con la boca abierta, podía apreciar su hermosa linea de dientes que configuraba una boca de rasgos diferentes a los nuestros que marcaban mejor su sorpresa.El mate es el recipiente donde pongo la yerba, los yuyitos medicinales,el azúcar, nosotros lo vamos a tomar amargo es decir sin azúcar, y donde volcamos el agua que se está calentando en la pava.Cuando le dije pava velozmente tomo la manija de la misma y con la otra saco la tapa y vio como estaba el agua.Se olvidó que le había dicho que cuando "oyera" que el agua está calentándose; pero bueno él esta aprendiendo y vos también. Este mate que además es un amigo en el silencio y en el descanso tiene el calificativo de mate galleta. Eso es debido a que imita el diseño de nuestro planeta siendo ancho en su zona ventral y achatados en los polos igual que unos biscochos secos que llamamos galleta.Me parece que lo rematé porque me mira y mira el mate como si tratara de decirme ¡explicalo de nuevo!; pero no, me entendió, su actitud es entusiasmo.En el mate pongo un poco de yerba. La yerba es la hoja seca, tostada y molida de un árbol  que la cultura Guaraní  en mi Patria llamaban y llaman caá y que conocían y usaban desde mucho tiempo antes de la llegada de otras culturas.-Entonces, puse un poco de yerba en el mate, luego algunos "yuyitos" digestivos y medicinales: cedrón, poleo, menta y buscapina. Estos ayudan a la buena digestión. No le pongo azúcar porque me gusta tomarlo amargo y para enseñarle a mi Monje Maestro a que se acostumbre al sabor del mismo.Pongo dentro del mate la bombilla, atravesando el poco de yerba y los yuyitos hasta que toque fondo . A  mi mate antes de poder usarlo lo "cure" Maestro Guerrero para adaptarlo al mate amargo, o sea, este mate está preparado para ser utilizado en cebar mate amargo, si le pongo azúcar lo arruino, es decir no va a ser lo mismo. Lo hice así: llené el mate con yerba nueva y lo moje con agua hirviente para que le sacara a la yerba todo su sabor y se impregnara  todo su interior con ese sabor.Lo dejé un día así luego lo limpié y lo volví a hacer de nuevo de la misma manera durante un par de días más hasta que todo el interior del mate se impregno del sabor de la yerba.La bombilla es un tubo cilíndrico que tiene unos cinco milímetros de diámetro por unos veinte centímetros  más o menos de largo.En su parte inferior esta hecho de tal manera que unos pequeños agujeritos permiten el paso del liquido pero no de las minúsculas partículas de yerba.Mi Maestro Guerrero estaba entusiasmadísimo parecía una criatura con un chiche nuevo; pero miraba de reojo la pava y agudizaba su oído para que no se le pasara el ruido del agua al calentarse.Puse más yerba en el mate pero sin llenarlo sino dejando un par de centímetros ante de llegar a su"boca". Yo ya oía el calentar del agua pero mi Maestro Guerrero usó toda la experiencia y la tradición de su formación  guerrera y ya tenía la pava en su mano y me la estaba ofreciendo. Saqué la tapa y comprobé que el agua estaba haciendo burbujitas , mi Maestro Guerrero la saco justo , la retiro antes que suelte el hervor. Se puede probar si está a punto tirando un chorrito de agua sobre la tierra, si hace un agujerito redondo perfecto el agua está a punto. No se si ésto comprueba algo pero mis hermanos los Gauchos así lo hacían y ellos sabían muchas cosas además de estas. Bueno Maestro Guerrero ahora vamos a tomar unos ricos mates amargo, le voy a cebar unos ricos mates amargo.Me miró y me pregunto¿Cebar Caminante?Si Maestro Guerrero, cebar, porque es una palabra que nos indica que hay que mantenerlo, alimentarlo,  tenerlo siempre en condiciones  agradables de sabor y que guste. Mientra hablaba con él le mostraba que el agua a punto debía volcarla en el mate muy lentamente y sobre un costado del mismo para que el agua vaya haciendo soltar el sabor especial de la yerba mate y los "yuyitos" digestivos.Le extendí uno y se quedo fijo mirándome sin saber que debía hacer. Por supuesto ni me di cuenta, los años de hábito de tomar mate me hicieron no tener en cuenta que estaba ante alguien que jamás supo nada del mate.Sostenga el mate en su mano Maestro Guerrero, acerque su boca a la parte superior de la bombilla y chupe despacito el agua que por ella viene  y de paso comprueba si la temperatura del agua esta bien para Usted. Así lo hizo y vi que su garganta se movía, el liquido estaba pasando pero me llamó la atención su conducta; mientras tomaba mate cerró sus ojos  y sujetó el mate con sus dos manos como si fuera algo precioso y de mucho valor; una, dos, tres chupaditas y el mate volvió a mis manos pero los ojos de mi Maestro irradiaban un placer inmenso que hizo que se inclinara hacia mi como una reverencia y me dijo¡Caminante, cebar mate  es algo Sagrado en el Arte de Cebar Mate de la misma manera que servir el Té es Sagrado en el Arte de Servir el Té!.Se me llenaron los ojos de lágrimas y con todo el orgullo de los humildes cebadores de mate en todo el mundo, le dije ¡Aprendió  mi querido Maestro Guerrero! ¡Aprendió!         

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