martes, 13 de marzo de 2012

Martes l3. No te cases.No te embarques

                                                                      Los cálidos rayos del Sol me dieron de pleno en la cara. No tenían mucha intensidad pero marcaban el fin de mi meditación y de mi fabulosa experiencia. Era hora de empezar a organizar mi continuidad en el camino. Me levanté y estire un poco las piernas; flexibilice mis articulaciones y respire hondo llenando mis pulmones del fresco aire matinal.- Hice un pequeño hoyo en el suelo desprovisto de hierbas; alrededor puse unas piedras y luego me armé un fueguito: Objetivo: ¡calentar un poco de agua para tomarme unos ricos mates!. Puse la pava sobre dos hierros que tenia y deje que se fuera calentando lentamente, mientras tanto yo preparaba el equipo para matear hasta que las velas no ardan. El motivo de esta aparente despreocupación por seguir mi viaje y quedarme en un alto bastante largo tomando mates, era justificado: mi pequeño calendario de campaña me decía "Hoy es martes 13 acordate, ni te cases ni te embarques".¡ Casado ya estaba, embarcarme, lo vería! por ahora, y por las dudas, me proponía pasar uno de los momentos mas placenteros de mi vida ¡tomar mates amargo!.-                                                                       La pava empezó a sonar, no hay que dejar que el agua  hierva para no quemar la yerba y dejar que le vaya haciendo soltar el sabor lentamente y así se disfruta más.  Aproveche la ocasión y me puse a hablar con mi gran amigo de travesias¡ mi querido mate galleta!.  Empecé con la experiencia de la meditación; saludable, extraña y realmente formativa así también como verdadera, verdadera espiritualmente. Mi mate me escuchaba; era su función. Al darme cuenta que tenía su atención me enfile en un monólogo de esta manera:  ¡ Martes 13! ¡Joder! dijeran mis hermanos gallegos cantados de miedo; y me acuerdo de Apolo 13; la Ultima Cena con los 13;los 13 espíritus malignos que enumera la Cábala judía; la aparición del Anticristo en el capitulo 13 del Apocalipsis; y en el Tarot el 13 representa a la Muerte; mientras hablaba mentalmente, sentía que mis manos apretaban a mi amigo el mate, que si hubiera sido un ser vivo estaría aullando de dolor. ¿Porqué me provoca, y provoca en muchas personas en el mundo este tipo de incomodidad? ¿ de dónde viene ese extraño sentir que en algunos es tímido pero que en otros es un sentimiento muy fuerte hasta el punto de hacerlos decidir cambiar el curso de sus acciones ese día?. Hay una inclinación del Ser Humano a experimentar lo misterioso y prohibido con la sola intención de considerarse un detractor de todo aquello que resulte una autoridad que lo controle y domine; pero también hay una inclinación a sentirse psicoticamente involucrado con el misterioso poder que asusta o aterroriza al hombre en lo más profundo de su Ser. El 13 fue un número que desde la antiguedad vino " de cadera" en su parto; a lo de Jesús y los doce apóstoles en la Ultima Cena; a lo de la Cábala judia y los espíritu malos; a  lo del Anticristo en el Apocalipsis; a lo del Tarot y su personificación de la Muerte se le sumó lo de la supuesta matanza de los caballeros Templarios un l3 de Octubre  por parte del rey Felipe IV de Francia y el papa Clemente y además anexarle el día martes que era el día de la semana que los romanos le dedicaban a Martes, el dios de la guerra y la violencia. ¡Si pudieran hablar el día Martes y el número 13!  nos dirían ¡ porque no se van todos  a las vaginas de sus respectivas progenitoras y nos dejan existir tranquilos! ¡ Nos juntaron y crearon la superstición más ridícula del mundo! ¡ Somos el origen de todas sus malas suertes!. ¡Todo lo que pasen en ese día los responsables somos nosotros;¡ Tu mujer o tu marido se fue con otra o con otro, ahora no hace falta aclarar nada todo es posible, la culpa es Nuestra! ¡te salió mal un negocio, la culpa es nuestra! ¡ te roban te pegan, te violan, te dejan con el mismo final que tuvo la botella, tirado en el campo con el cu.... roto, la culpa es Nuestra!. ¿ Porque no joden a otro día y a otro número? ¡Bueno, lo han hecho, allí está el Viernes compartiendo nuestro mismo pesar! ¡En fin, busquen en Ustedes los resortes de tan lamentable forma de pensar! ¡ Y de creer, que es lo más peligroso, porque son las creencias las que se hacen realidad; no lo que piensan sino lo que creen!.Me quedé pensando profundamente en lo que Martes y 13 me estaban haciendo decir mientras sorbía profusamente el agua del mate a través de una bombilla de plata que mi viejo me regalara antes de partir hacia los mundos sutiles desconocidos de los espíritus. Me quedó dando vuelta sus pensamientos últimos " es lo que creen y no lo que piensan lo que se hace realidad". ¿Creamos nosotros el Martes l3? ¿ Porqué la diferencia, la tajante diferencia, entre pensar y creer? ¿ lo que yo pienso no se hace, se hace lo que yo creo?. ¡Madonna santa! hubiera dicho mi abuelo tano.-                                                     Me llegó la tarde. Me tomé como cinco pava de agua en el mate. Ni me moví del lugar donde decidí acampar y pasar el día. Estaba en esos  menesteres cuando me acordé de una conversación que tuve antes de salir en ésta caminata con un muchacho que era nuevo en el pueblo, había llegado a vivir hacía unos siete meses.Tenía una historia extraña. Me contaba que el era natural de un pequeño pueblo metido en lo más profundo del monte chaqueño; que supuestamente debía tener algún tipo de mal porque allá muchas veces lo encontraron dormido en las orillas de los bañados y esteros totalmente desnudo y sucio; su madre nunca supo a que se debía eso; hablaban de" gualichos, hechicerias, embrujos y demás hierbas" por eso tuvo que irse para ver si podía alejarse, tal vez, de esos males. Mientras lo escuchaba sentí lastima por ese pobre infelíz que vaya Dios a saber que era eso que le ocurría. Siguió nuestra conversación y en un momento de ella me dijo que había nacido un Martes 13 de Octubre en una familia muy humilde. No les digo que me asuste; pero que sentí cierto escalofrío, si ; me hablo de su madre, cocinera y lavandera como la mejor; de su padre, gran cazador en lo esteros; y de sus hermanos ¡somos siete! me dijo ¡ y Yo soy el último!, se me pararon los pelos de punta, lo único que faltaba era que me dijera..... y me lo dijo ¡ todos varones!. Se me cayeron la medias; no podía asimilar bien todo lo que me había dicho, lo primero que me vino a la cabeza sin razonar y sin anestesia fue  ¡Que Dios lo proteja porque además de haber nacido un Martes 13, el pobre infeliz es lobizón ! .                                                               

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